viernes, 26 de noviembre de 2010


El corazón no entiende de motivos ni razón.

El amor es un juego en el que ambos jugadores pueden ganar.

Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.
Lo prohibido se vuelve tentador.
Una vez tuve un amigo, un amigo de verdad, una vez tuve un amigo, que nunca me llegó a traicionar, una vez tuve un amigo que siempre hablaba con la verdad, una vez tuve un amigo que su confianza me llego a dar, pero un día ese gran amigo supo que grande estaba ya, y por eso en las calles sola me dejo andar aunque un poco intranquilo por su gran inseguridad de que un cuerpo desarrollado defenderse podia ya. Una noche me mando a llamar como todo un gran amigo sabía que algo andaba mal, al final de la gran charla a los ojos lo mire y me dije a mi misma que valioso es mi papá.